
La CGT inició este miércoles el camino hacia un nuevo plan de lucha contra el Gobierno, que incluiría paros sectoriales y escalonados, además de asambleas y movilizaciones callejeras, pero no hay consenso para concretar la quinta huelga general contra Javier Milei.
“Por ahora no están dadas las condiciones para otro paro general”, resaltó un jefe gremial tras una reunión del triunvirato cegetista con las confederaciones sindicales de la industria, el transporte, la alimentación, la energía y las comunicaciones realizado en la sede de la CGT, en Azopardo 802.
En el encuentro, la postura más extrema fue llevar adelante un paro por tiempo indeterminado, planteada por el titular de La Fraternidad, Omar Maturano, aunque esa posibilidad no tuvo mucho consenso entre sus pares.
Sí, en cambio, hubo un acuerdo casi mayoritario en instrumentar una modalidad de protestas por sectores, que se vayan alternando en cada actividad y en su modalidad (asambleas, paros y movilizaciones), con la idea incluso de sumar a otros sectores de la sociedad que están castigados por el actual plan económico.
Esa variante que se analizó, anticipada por Infobae, está inspirada en el plan de lucha que se instrumentó en Francia para protestar contra la reforma jubilatoria impulsada por Emmanuel Macron en 2023.
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