Los violentos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas de seguridad frente al Congreso dejaron un saldo de al menos 11 detenidos, tres agentes heridos y destrozos que se replicaron por todo el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Todo se dio mientras en el Senado se debate el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada impulsado por el gobierno de Javier Milei.
La convocatoria reunió a organizaciones de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP), agrupaciones piqueteras, el peronismo bonaerense, fuerzas de izquierda, las dos CTA y gremios de la Confederación General del Trabajo (CGT). Pese a que el oficialismo retiró el capítulo que habilitaba la venta de tierras a extranjeros —el punto más polémico de la iniciativa—, la movilización se mantuvo en pie.

Desde temprano, militantes del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), el Partido Obrero (PO) y el Partido de los Trabajadores Socialistas (PTS) ya ocupaban las inmediaciones del palacio legislativo, mientras las fuerzas federales colocaban vallas sobre las avenidas Rivadavia y Callao con un despliegue de aproximadamente 300 efectivos de Gendarmería y 821 de la Policía Federal.

Los primeros roces ocurrieron alrededor de las 16:40. Un grupo de manifestantes derribó una de las vallas, y el camión hidrante respondió con chorros de agua para dispersarlos. La situación parecía controlada, pero minutos después se reavivó. Botellas, piedras y otros proyectiles comenzaron a volar en dirección a los agentes, que respondieron con gases lacrimógenos. En la esquina de Callao y Bartolomé Mitre, a una cuadra del Congreso, un segundo camión hidrante entró en acción.

La violencia escaló durante más de una hora. Los manifestantes rompieron veredas para extraer piedras y lanzarlas contra los efectivos. Algunos prendieron fuego a basura acumulada y también a una bandera de Estados Unidos.
Los cafés y comercios de la zona se llenaron de personas que buscaban refugio, mientras otros locales cerraron sus puertas de forma preventiva. A las 18:27, fuentes de la Policía Federal confirmaron a Infobae que un prefecto fue atendido en el lugar y un gendarme trasladado al Hospital Churruca con un piedrazo en la cabeza. Más tarde, esas mismas fuentes informaron que un tercer agente resultó herido.

Las primeras detenciones llegaron pasadas las 19:00, cuando la Policía Federal aprehendió a tres personas por atentado y resistencia. La Policía de la Ciudad, que se desplegó en las horas siguientes ante la continuidad de los conflictos, sumó siete arrestos más, elevando el total a diez. Poco después, ese número ascendió a once.

Los vidrios rotos de un patrullero y los contenedores de basura incendiados marcaron el punto de mayor tensión de los disturbios en el centro porteño.

Las fuerzas de seguridad debieron intervenir en al menos tres intersecciones: Avenida Callao y Bartolomé Mitre, Callao y Corrientes, y Avenida de Mayo con 9 de Julio. Cerca de las 19:52, la Policía de la Ciudad corrió a los manifestantes sobre la Avenida de Mayo con camiones hidrantes y agentes a pie, mientras cortaban el tránsito para desalojar la arteria. La situación se replicó simultáneamente en la zona del Congreso, donde algunos manifestantes habían regresado.

Minutos antes de las 21, la Policía Federal salió del vallado que recubría el Congreso y avanzó por la plaza con gases lacrimógenos y vainas de ruido disparadas al aire. El objetivo era liberar la zona ante la posibilidad de que los manifestantes volvieran a concentrarse. Al cierre del operativo, tanto Plaza de Mayo como la Avenida de Mayo quedaron despejadas gracias a la participación de 820 efectivos de las fuerzas de seguridad.
En medio de los gases, la diputada provincial e intendenta en uso de licencia de Quilmes, Mayra Mendoza, ayudó a una mujer herida de ese municipio bonaerense a alejarse de los puntos de conflicto y la acompañó hasta un lugar donde pudiera recibir atención.

La jornada también tuvo su costado de testimonios. Fernando, excombatiente de Malvinas llegado desde La Plata, fue uno de los que se acercó con una bandera inspirada en la que los jugadores de la Selección exhibieron tras vencer a Inglaterra en la semifinal del Mundial. “Vine porque hay que defender nuestra tierra y nuestra soberanía. Se bajó el capítulo de ventas a extranjeros, pero sigue vigente la mayor facilidad para cambiar el uso de una tierra después de un incendio y la mayor facilidad para desalojar”, le dijo a Infobae.

Arturo, jubilado de 84 años, llegó desde Barracas con un cartel pintado a mano: “El que vende la patria es un traidor”. “No se puede rifar la soberanía ni hacer cualquier cosa con la tierra de nuestro país, sea porque se vende a un extranjero o porque se incendia”, sostuvo.

La sesión en el Senado comenzó a las 14 con el debate de los capítulos que permanecieron en pie tras la caída del título más polémico: modificaciones a las normas de expropiación, desalojos y cambios en la Ley de Manejo del Fuego.

La CGT redujo su presencia en la marcha luego de que el gobierno retirara el capítulo sobre tierras, y anticipó que concentrará una movilización más amplia para la marcha del viernes por San Cayetano.






