
El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y su ministro de Salud, Nicolás Kreplak, deberán esperar para ver avances legislativos en dos proyectos de ley que enviaron tiempo atrás al Senado bonaerense. Uno para crear un centro de industria farmacéutica bonaerense, a partir de la puesta en marcha de una sociedad anónima con mayoría accionaria estatal, y otro para formar el Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires (SIPBA). Este martes y tras la exposición de Kreplak la semana pasada ante senadores oficialistas y opositores, se reunió la comisión de Salud. Ambas iniciativas estaban en el orden del día, pero los proyectos quedaron en estudio.
Detrás de la idea de que las iniciativas sigan en estudio hay varios frentes, pero uno de ellos no escapa a la discusión interna del peronismo, que se evidencia por momentos en la Legislatura bonaerense y puntualmente en la Cámara Alta. El bloque de Fuerza Patria que preside Sergio Berni tiene tres sectores bien marcados: los legisladores kirchneristas, quienes forman parte del Frente Renovador de Sergio Massa y los que integran el Movimiento Derecho al Futuro (MDF) de Axel Kicillof. Pese a la complejidad que representan estas iniciativas, las diferencias políticas se hacen sentir.
Tras la reunión de este martes, integrantes de la comisión advirtieron que las desavenencias son expuestas por el senador Mario Ishii. Hoy por hoy, el intendente en uso de licencia de José C. Paz no acompaña los proyectos de Kicillof. Ishii pide que la participación estatal en la creación de un laboratorio sea del 100% y no del 51% como está escrito. Entiende que el Estado tiene que tener el control total y no darles lugar a los privados. Para el presidente del bloque de Fuerza Patria, Sergio Berni, el argumento de su par paceño es válido. Berni sostiene que las iniciativas tienen dos puntos controvertidos: el sistema integrado quiere regular lo que puede hacer o no un privado, cuando atender a un paciente tiene altos costos y esa pérdida la clínica la absorbe con otras prestaciones. El legislador desliza que los privados no quieren que se defina si se puede o no brindar un servicio. Mientras que con respecto al proyecto del laboratorio cree que dar un 49% de participación privada “es para que el sector haga negocios”.
En la comisión de Salud, Fuerza Patria tiene cinco integrantes y los bloques no peronistas —que están divididos entre La Libertad Avanza, el PRO y Hechos—, cuatro. Hoy por hoy, el titular del bloque, el kicillofista Pedro Borgini, cuenta con cuatro votos. Le falta uno: el de Ishii. El legislador participó de la reunión de comisión de manera virtual, al igual que Diego Valenzuela de La Libertad Avanza.
Los movimientos de Ishii en la Cámara Alta vienen dando muestra de cómo es la relación entre las terminales de Kicillof y el kirchnerismo. Por caso, presentó un proyecto de ley para que la Provincia declarara la emergencia en salud, algo que no sucedió, aunque generó ruido. También pulseó —y consiguió— la vicepresidencia de la Cámara cuando se discutió el reparto de autoridades.

Durante la reunión de la comisión, la senadora por La Cámpora, Roxana López, le planteó que “la complejidad del sistema de salud es clave y es nuestra responsabilidad trabajar en consecuencia”, insinuando que había que conseguir los votos. El titular de la comisión contestó: “Lo vamos a seguir haciendo”.
Es la tercera vez que el Poder Ejecutivo gira los proyectos a la Legislatura. Con respecto a la creación de un laboratorio, el mismo ya había sido aprobado en Diputados, tras modificaciones hechas en la Cámara baja, como la creación de una comisión bicameral que monitoree el eventual funcionamiento; al igual que con el proyecto para crear un sistema para la atención de emergencia, conocido como el proyecto de ambulancias, que esta vez no fue replicado por el Ejecutivo.
La semana pasada, Kreplak había asistido al Senado. Se reunió con los integrantes de la comisión de Salud. Allí, el ministro de Salud de la gestión de Kicillof, advirtió que “estos proyectos no son para beneficiar a una gestión”, sino que “estamos pensando en un sistema de salud a largo plazo”.
“Es la tercera vez que lo presentamos y esperamos que podamos tener apoyo legislativo. Toda la producción pública de medicamentos que la Provincia quiere realizar tiene una organización administrativa que el resto del país ya abandonó hace más de 30 años. Lo que hace este proyecto es fortalecer también una política pública que la provincia tiene hace ya muchísimo tiempo”, explicaba el ministro al salir de la reunión con legisladores la semana pasada.

La iniciativa sobre el sistema sanitario apunta a coordinar bajo la conducción del Ministerio de Salud provincial a los sectores público, privado y de la seguridad social, una estructura que hoy funciona de manera fragmentada. El otro proyecto busca reforzar la producción pública de medicamentos para abastecer a la provincia y a los municipios, bajar costos y resolver obstáculos operativos que afectan al sector.
El primer texto propone la creación del Sistema Integrado de Salud de la Provincia de Buenos Aires, conocido como SIPBA. Su propósito es establecer un marco jurídico que organice el sistema sanitario bonaerense, algo que, según sostuvo el ministro de Salud bonaerense Nicolás Kreplak, hoy no existe en la provincia. Uno de los cambios centrales en el sistema integrado es la creación de una Red Bonaerense de Atención y Cuidados. Esa estructura, sostienen en Salud, ordenará la atención de acuerdo con distintos niveles de complejidad, con la intención de integrar la respuesta sanitaria dentro de un esquema común.






