La Justicia de Paraguay condenó a dos años en suspenso al exsenador Edgardo Kueider por la mochila con USD 200 mil

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Comenzará el juicio contra Edgardo Kueider

El Tribunal de Sentencia Especializado en Delitos Económicos de Paraguay condenó al exsenador Edgardo Kueider a dos años de cárcel. El fallo surge luego del juicio contra el exparlamentario misionero y su exsecretaria y actual pareja, Iara Guinsel, por tentativa de contrabando. A su vez, Guinsel fue condenada a un año y 10 meses. Ambas penas son en suspensión de la ejecución, por lo que no irán a prisión.

En los fundamentos de la decisión, los jueces paraguayos Elsa García (presidenta); Adriana Planás y Matías Garcete Piris hicieron un repaso de los hechos. El relato se basó en la documentación labrada durante el secuestro, videos del sistema de seguridad y la información que aportaron los funcionarios aduaneros y policiales al momento de la detención.

En la resolución unánime, el Tribunal consideró que el control sobre la Chevrolet Trailblazer en la que se trasladaba la pareja fue “aleatorio”. Les consultaron si trasladaban divisas y no obtuvieron respuesta, y que, tras haber detectado el dinero en la mochila que estaba en el asiento trasero, les preguntaron si lo habían declarado. Tampoco hubo contestación.

“De estas pruebas valoradas, se desprende que Kueider y Guinsel ingresaron al país dinero en efectivo que supera los 10 mil dólares americanos sin la declaración”, señaló García al momento de la lectura. Más adelante, recordó que ya habían ingresado en otras cinco oportunidades y que conocían el mecanismo reglamentario.

El tribunal también avaló la interpretación de la Fiscalía, en el sentido de que el ingreso de divisas sin declarar constituye el delito de contrabando. En este caso, en grado de tentativa ya que fueron interceptados antes de entrar al territorio paraguayo. La defensa postuló que, al no ser mercadería en un sentido restringido, este tipo legal no era aplicable.

“Cuando una persona física transporta dinero físico extranjero a través de una frontera, no ingresa un valor abstracto ni una simple operación financiera. Introduce físicamente billetes, es decir bienes corporales muebles, perfectamente individualizable, susceptibles de transporte, ocultamiento, aprehensión, verificación e incautación”, sostuvo el tribunal. Esa descripción coincide con lo expuesto en la legislación paraguaya.

Previamente, el fiscal que llevó el caso, Ysrael Villalba, había solicitado la pena de dos años y dos meses de prisión para ambos. De hecho, el planteo está cerca del máximo previsto para la tentativa de contrabando, que es de dos años y seis meses.

Las últimas palabras

El debate se cerró a media mañana. Antes hubo tiempo para que la acusación pública rebatiera argumentos defensivos contra su alegato (réplica) y a la inversa (dúplica). Previo a pasar a deliberar, la presidenta del Tribunal preguntó al exrepresentante de Entre Ríos en el Congreso:

  • Señor Edgardo Kueider ¿Algo que quiera peticionar al Tribunal?

A pesar de que tuvo la posibilidad de declarar y ampliar su indagatoria durante todas las jornadas del juicio, Kueider prefirió el silencio por recomendación de su defensa.

Sin embargo, en esta oportunidad, el acusado se acomodó frente al micrófono y comenzó su alocución dando gracias, pero de inmediato insistió con la teoría de la conspiración en su contra, en la supuesta confabulación, entra la política, la Justicia y los medios de Argentina. Además, consideró que el procedimiento de la Aduana paraguaya fue “un error”.

Al cierre de su larga exposición, requirió “un fallo claro, contundente y ejemplificador poder limpiar nuestro nombre y honor que han sido mancillados por una acusación falsa, que se inició en Argentina, y fuera de lugar que nos impidió estar en libertad un año y medio”.

La acusación esgrimió en el alegato de cierre que los imputados no habían pedido disculpas al pueblo paraguayo por lo ocurrido. Luego Kueider cruzó la línea otra vez: “También agradezco al personal aduanero, más allá de que hayan hecho un procedimiento que no corresponde. Sin embargo han tenido un trato respetuoso”.

El control aduanero, en la cabecera paraguaya del puente de la Amistad, que une Ciudad del Este con Foz do Iguaçú fue quien detectó en el vehículo en que se movilizan Kueider y Guinsel la mochila con 211 mil dólares, 646 mil pesos argentinos y 3,9 millones de guaraníes que no habían sido declarados.

Luego de la disgresión, peticionó a los integrantes del Tribunal “por favor: apliquen la ley como seguramente lo hará”.

Tras cartón, tuvo unas palabras para su compañera. “Con respecto a Iara, quiero decirles que (ella) termina siendo un daño colateral de una feroz persecución política que se inició en la Argentina, exclusivamente contra mi persona”, esgrimió.

También cargó ante “el accionar y el criterio que ha tomado la Fiscalía” de Paraguay en “encuadrar esto en un delito de contrabando cuando no corresponde para nada”. Según entendió para juzgarlo “hay una ley especial”. Al momento en que se estaba complicando en la argumentación, salió por la tangente: “Los alegados ya los dio el doctor”, por su defensor.

Sin embargo, volvió y criticó al fiscal Ysrael Villalba, que estuvo a cargo del caso, por haber hecho, desde su punto de vista, “una interpretación expansiva del Código Penal cuando eso no está permitido”. Al llegar a este item, volvió a esquivar los argumentos legales y sostuvo: “Son cuestiones que no me corresponden agregarlas a mí”.

“Soy inocente”

“Me quedó algo que necesito decirlo”, indicó más adelante. En este tramo apuntó contra el alegato del fiscal. Villalba hizo hincapié en que ambos acusados eran funcionarios públicos y que no habían pedido disculpas por lo ocurrido. 

“Iara nunca fue funcionaria pública. Trabajó 4 meses en el Senado de la Nación”, comentó. Pese a la contradicción, avanzó. “Ni antes ni después tuvo otra participación en la función. Nunca estuvo. Fue contratada”, añadió.

“En mi caso particular – subrayó – se refirió (el fiscal) a mi investidura. Gracias a la acusación que se hizo, el pedido de prisión preventiva y demás, ha sido motivo de una feroz persecusión en la Argentina que culminó con mi expulsión del Senado de la Nación”, consignó.

En cuanto a la recriminación de la acusación pública sobre el porqué no declaró en el juicio ni pidió perdón, Kueider precisó: “Es un derecho universal y constitucional abstenerse. La verdad es que me desvivía de las ganas de declarar al escuchar a los testigos. No por lo que dijeron sino por lo que no expusieron. Tenía muchas cosas que decir sobre lo sucedido esa noche y muchas inconsistencias que se dijeron acá”.

“Mis asesores me sugirieron que no lo haga. Incluso les escribía para que les preguntaran a los testigos tal o cual cosa. Y me indicaban que no era necesario porque las declaraciones avalaban nuestra defensa”, acotó.

Por otro lado, aseveró: “Pedir disculpas por un delito que uno no cometió no corresponde. Sí voy a decir que respeto muchísimo al pueblo y a las instituciones paraguayas”.

“El accionar que tiene la Justicia de Paraguay es envidiable. Conozco cómo funciona en la Argentina y estoy viviendo en carne propia cosas horribles que quedarán evidenciadas en poco tiempo. Te pueden tener 15 años en la parrilla, bajo el escarnio público con la prensa publicando notas todo el día y destruyendo la imagen pública. Y acá, nada que ver”, diferenció.

“Para alguien que es inocente, un juicio rápido es lo mejor que le puede pasar”, sintetizó. Más adelante, postuló que durante el tiempo en arresto domiciliaria “estuvimos privados de nuestras familias. La verdad (fue) muy doloroso. Pedimos Justicia. Nada más”.

La imputación se originó en la madrugada del 4 de diciembre de 2024, cuando Kueider y Guinsel intentaron ingresar a Paraguay desde Foz do Iguaçu en una Chevrolet Trailblazer. Las autoridades hallaron 200 mil dólares estadounidenses sin declarar, distribuidos entre ambos. El vehículo figura a nombre de Daniel “Gonzalito” González, señalado como presunto testaferro de Kueider en Argentina.

El ex senador nacional por Entre Ríos pasó dieciocho meses de prisión domiciliaria, tras enfrentar el proceso judicial en Paraguay. Kueider negó de forma enfática las acusaciones y afirmó: “No se cometió ningún ilícito”.

Durante la audiencia de cierre, el ex legislador reiteró: “Ni yo ni Iara Guinsel hemos venido a Paraguay a cometer ilícitos”. En referencia a su pareja, sostuvo: “Eso quedará demostrado en este juicio y en los que vengan aquí y allá”. Kueider se mostró confiado en que los argumentos de su defensa serán suficientes para refutar la acusación, y subrayó: “Hubo un error de criterio de Fiscalía: no se cometió ningún ilícito”.

En este sentido, la defensa sostiene que el dinero no constituye una mercancía, por lo que no puede tipificarse como contrabando. La Fiscalía, en cambio, considera que el intento de ingreso sin declarar la suma configura el delito. En diálogo con periodistas, Kueider manifestó: “Eso quedará demostrado”, y remarcó que tampoco habría irregularidades en la procedencia de los fondos. El exsenador evitó declarar en las audiencias, lo que impidió que el tribunal escuchara su versión sobre los hechos.

El exfuncionario denunció inconsistencias en el procedimiento de detención. Mientras la policía de Paraguay señaló que el dinero estaba en una mochila en el asiento trasero, Kueider declaró ante los medios que esa versión no correspondía con lo ocurrido. Y alegó que hubo confusión respecto al origen y la propiedad de los billetes incautados.

El caso de Kueider no se limita a la acusación por contrabando. Recientemente fue procesado en Paraguay por lavado de activos, a raíz de la compra de seis departamentos y cocheras en un edificio de lujo en Asunción. La Fiscalía sospecha que los fondos utilizados provienen de actividades ilícitas.

Edgardo Kueider junto a Iara Guinsel.

En Argentina, el exparlamentario enfrenta dos expedientes por supuesto enriquecimiento ilícito. Uno tramita en el Juzgado de Garantías 2 de Concordia y otro en el Criminal y Correccional Federal 1 de San Isidro, bajo la titularidad de Sandra Arroyo Salgado. Esta última solicitó la extradición del exsenador y recibió el visto bueno de las autoridades paraguayas. La Corte Suprema argentina debe definir cuál de los juzgados continuará con el proceso.

La Cámara Federal de San Isidro rechazó un pedido de eximición de prisión presentado por la defensa de Kueider. Esto implica que, en caso de regresar a Argentina, el exlegislador quedará detenido de inmediato.

Antes de dejar la sala tras la última audiencia, Kueider reiteró ante la prensa: “Hemos estado siempre a derecho, sin cometer ninguna falta, ningún agravio ni a Paraguay ni a la Argentina”.

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