
Distintos sectores del peronismo movilizarán al Congreso este jueves mientras el Senado debate la ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que incluye cambios a la Ley de Tierras y elimina el límite del 15% de posesión territorial en manos extranjeras. La convocatoria será por carriles separados.
El Partido Justicialista bonaerense, que preside el gobernador Axel Kicillof, convocó a concentrar formalmente a Virrey Ceballos e Hipólito Yrigoyen en horas del mediodía. También lo hizo desde su espacio, el Movimiento Derecho al Futuro (MDF). Este lunes, el gobernador se reunió con un grupo de legisladores provinciales a los que les pidió participación. Del encuentro también participaron los diputados nacionales Jorge Taiana y Hugo Moyano (h).
El Frente Renovador de Sergio Massa también movilizará al Congreso este jueves. La concentración de este sector será a las 14 en el monumento a Moreno de la Plaza de Congreso.
La pulseada en el recinto
La jornada legislativa quedó atravesada por una doble pulseada: la que se librará en la calle entre el oficialismo y los sectores que rechazan el proyecto, y la que se definirá dentro del recinto, donde el número final de senadores presentes podría alterar el resultado de una votación ajustada. En ese escenario, el foco también se posó sobre La Cámpora, que resolvió convocar a su propia columna para sumarse a la protesta.
Una de las senadoras nacionales de ese espacio, la mendocina Anabel Fernández Sagasti, pidió participar de la sesión de manera remota, a través de Zoom, porque cursa un embarazo avanzado y cuenta con restricción médica de evitar trayectos extensos, tanto por tierra como por aire. Hasta ahora, ese planteo no ha tenido una respuesta favorable. Si la legisladora no logra intervenir en la votación, el equilibrio del recinto podría modificarse de forma determinante, ya que su banca se cuenta entre las que rechazan la iniciativa.
La discusión por la modalidad de participación de Fernández Sagasti abrió un nuevo frente político en la previa del debate. Si Sagasti no está en el recinto, La Libertad Avanza quedaría en condiciones de alcanzar una mayoría favorable para aprobar el proyecto, siempre que no se altere el resto del esquema previsto por los bloques, puntualmente en lo que respecta al artículo de la Ley de Tierras, pues la votación del texto en mayoría.
Qué cambia la ley
La ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada se convirtió en uno de los expedientes con mayor impacto político de las últimas semanas por el alcance de los cambios que incorpora. Entre sus ejes más sensibles figura la reforma de la Ley de Tierras, una norma que fijó restricciones a la titularidad extranjera sobre superficies rurales. El punto que más rechazo concentra dentro del peronismo es la eliminación del tope del 15% de posesión de tierras en manos de extranjeros, un límite que hasta ahora operó como referencia legal para el control de la extranjerización del suelo.
Ese aspecto del proyecto reavivó un debate de larga data en la política argentina sobre la relación entre propiedad privada, soberanía territorial y acceso a los recursos estratégicos. Los sectores que se movilizarán al Congreso sostienen que la modificación excede una cuestión registral o patrimonial y que abre la puerta a un cambio de fondo en el régimen sobre la tierra. Desde esa mirada, la discusión también involucra la capacidad del Estado para regular superficies rurales, zonas de frontera, reservas de agua y extensiones consideradas sensibles para el interés nacional.
La movilización del peronismo
La convocatoria por separado de los distintos espacios del peronismo volvió a mostrar las diferencias internas que persisten dentro de ese universo político. El kirchnerismo, el massismo, el PJ bonaerense y el MDF confluirán en un mismo rechazo, aunque con esquemas propios de organización. La postal prevista para este jueves combinará unidad de posición y fragmentación de liderazgo, un rasgo que se repite en el armado opositor desde hace meses.
En el entorno de Kicillof admiten que la discusión parlamentaria ofrece una oportunidad para exhibir volumen político y capacidad de coordinación en las calles. En el Frente Renovador, en tanto, buscarán marcar presencia con una convocatoria propia en uno de los accesos a la Plaza del Congreso. La Cámpora hará lo mismo con su estructura militante y sus referencias legislativas. La expectativa en todos los casos está puesta en la magnitud de la marcha y en el efecto que esa presión pueda tener sobre senadores indecisos o bloques provinciales.
El Partido Justicialista reunió ayer a legisaldores nacionales y referentes del espacio, todos cercanos al universo de Cristina Kirchner, para ratificar el rechazo a la iniciativa. Allí, el secretario de Asuntos Agrarios del PJ, el ex ministro Julián Domínguez, señaló que la propuesta está relacionada con el interés de grandes empresarios tecnológicos en realizar inversiones y establecer enclaves privados en la Patagonia. Según Domínguez, la reforma limitaría la capacidad del Estado para supervisar la propiedad y el uso de la tierra. Recordó que la Ley de Tierras, aprobada en 2011, surgió tras el debate de una veintena de proyectos y contó con un consenso político amplio.

Son varios los nombres que, dentro del peronismo, se oponen al proyecto que LLA defenderá en el Senado este jueves, luego de algunos intentos sin éxito. “Milei quiere llenar de ‘otras Malvinas’ todo el territorio de la República Argentina. En eso consiste el proyecto de extranjerización de nuestras tierras”, planteó por ejemplo, el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. Los intendentes de la provincia de Buenos Aires también marcharán al Congreso y lo harán bajo la columna del PJ Bonaerense.
En la provincia de Buenos Aires, el kirchnerismo presentó un proyecto de ley para fijar un límite del 15% a la titularidad extranjera en el territorio provincial y en cada uno de sus partidos. El mismo lleva las firmas de Facundo Tignanelli, Noelia Saavedra y Cintia Romero.
Con ese telón de fondo, el Senado llegará al debate bajo una atención inusual. Afuera del recinto, las distintas columnas del peronismo buscarán mostrar fuerza en un reclamo compartido. Adentro, cada banca y cada ausencia pueden inclinar una votación que se resolverá por márgenes estrechos.






