Muchas veces soslayado por la clase política nacional, los factores climatológicos se están volviendo parte de la conversación producto de los efectos que pueden tener en la dinámica económica. En conversación con Infobae, un altísimo miembro de la Presidencia comentó su preocupación por la dinámica particular que puede tener hacia el último trimestre El Niño, el fenómeno que altera los patrones de lluvia en distintas regiones del mundo y que, para el caso de la Argentina, traerá mayores precipitaciones de lo habitual.
Hubo un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) que circuló en la última semana y que habla que indica que la zona núcleo -el corazón productivo del país, que abarca el sur de Córdoba, el norte de Buenos Aires y el centro de Santa Fe— tendrá un 30% más de lluvia en octubre, un 70% más en noviembre y hasta un 90% adicional en diciembre, respecto de los valores normales para esos meses. La mayor intensidad del fenómeno se concentraría en esa ventana de la primavera.
“Nos preocupa que pueda afectar a los rindes de los cultivos que atraviesan esa etapa”, confesó un funcionario que tiene despacho en la Casa Rosada, quien dice mirar “hasta con lupa” los dólares que tiene que tener el Gobierno de cara al año próximo, que es electoral.
El sector agropecuario enfrenta un escenario de doble filo, porque las lluvias extraordinarias representan una oportunidad productiva tras varias campañas marcadas por la sequía, pero también imponen riesgos de anegamiento, pérdida de lotes bajos y proliferación de enfermedades foliares, según expresan los técnicos del BCR.

Hay, no obstante, un factor que modera parcialmente el impacto en la región central: a diferencia de agosto de 2025, cuando las reservas de agua en los perfiles de suelo eran las mejores de los últimos cinco años, hoy el 80% de la región núcleo presenta reservas regulares a escasas. Esa condición de partida actúa como colchón ante el exceso hídrico que se aproxima. Pero lo que podría afectar a las diferentes producciones es la regularidad de las precipitaciones.
La Agencia Federal de Emergencias (AFE) publicó un nuevo documento del Plan de Coordinación Federal ENOS 2026/2027 que identifica que el noreste argentino y la Cuenca del Plata son las regiones con mayor riesgo. Las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco, Formosa, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires enfrentan el escenario más crítico en términos de inundaciones y crecidas de ríos. El fenómeno se extendería con precipitaciones por encima de lo normal hasta el otoño de 2027, destacan.
En maíz, la estrategia dominante entre los técnicos de la región núcleo es adelantar la siembra entre una y dos semanas respecto de años anteriores, para que el período crítico del cultivo coincida con diciembre el mes de mayor lluvia proyectada y para escapar a los golpes de calor de enero. En soja, la prioridad es adelantar la implantación. Para la soja de segunda, la urgencia es aún mayor. En cuanto a la genética, se prevé un corrimiento hacia grupos de madurez más cortos. El trigo, por su parte, atraviesa actualmente una condición fisiológica muy buena: el 95% de los lotes de la región núcleo se encuentra en estado excelente o muy bueno. Sin embargo, la humedad sostenida combinada con el aumento de temperaturas que traerá la primavera genera preocupación por el avance de enfermedades foliares, en particular la mancha amarilla, que ya comenzó a observarse en algunas zonas de Santa Fe y Córdoba.
En toda la región, productores y asesores trabajan además en obras de infraestructura, es algo que el Gobierno nacional comenzó a poner foco a partir de la inminente llegada de El Niño. A comienzos de mes, Karina Milei viajó a Chaco para encontrarse con los gobernadores Leandro Zdero (Chaco) y Juan Pablo Valdés (Corrientes) para intensificar la coordinación de medidas junto a organismos nacionales como el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Instituto Nacional del Agua (INA), la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) y el Sistema Nacional de Alerta y Monitoreo de Emergencias (SINAME).

Justamente, este lunes estuvo reunido con el gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, el nuevo director del SMN, Pedro Di Nezio. Se trata de una de las distintas reuniones que viene realizando la AFE; desplegó una agenda de reuniones, herramientas tecnológicas y capacitaciones que involucró a provincias, fuerzas de seguridad, organismos científicos y hasta autoridades de Paraguay. Además de la provincia del Litoral, hoy habrá reuniones de articulación con Salta y Jujuy (27 de agosto) y con Tucumán (28 de agosto), lideradas por el director ejecutivo de la AFE, Santiago Hardie.
Esta agenda no solo es impulsada desde el oficialismo, sino también por la oposición al Gobierno. Los gobernadores de La Pampa, Sergio Ziliotto, y de Buenos Aires, Axel Kicillof, firmarán el próximo lunes en el Salón de Acuerdos de la Casa de Gobierno pampeana un convenio de coordinación para la prevención y respuesta ante el fenómeno El Niño/Oscilación Sur (ENOS), acuerdo que se enmarca en la vinculación hídrica que comparten ambas provincias y que se complementa con la decisión del Comité Interjurisdiccional de la Región Hídrica del Noroeste de la Llanura Pampeana (Cirhnop) de implementar un sistema de alertas tempranas para la cuenca que involucra a La Pampa, Buenos Aires, San Luis, Córdoba y Santa Fe.






