
El oficialismo de Río Negro busca piezas para completar el rompecabezas con el que intentará retener la gobernación, mientras que el peronismo ya eligió candidata y la Libertad Avanza no descarta disputar la conducción provincial con un ex referente del PRO.
El armado es prematuro, aunque ya tuvo avances. La provincia es gobernada por Juntos Somos Río Negro, una fuerza de alcance provincial que hasta hace poco presidió el propio Alberto Weretilneck, quien ahora delegó la conducción partidaria en Rodrigo Buteler, intendente de Cipolletti.
Weretilneck esquiva la pregunta sobre su posible reelección. En su estructura partidaria aseguran que es el candidato natural, aunque para el anuncio, falta.
Para la oposición, el dato es clave. Si el mandatario actual encabeza la lista, habrá lugar para posibles alianzas. Si no lo es, los partidos mayoritarios podrían arriesgar listas independientes.
En el peronismo, la intendenta de General Roca, María Emilia Soria, anticipó su intención de ser candidata, aunque no descartó posibles acuerdos con otras fuerzas para disputarle el sillón a Weretilneck.

Está en carrera, aún sin aval de otros sectores internos. En ese contexto comenzó la rivalidad mediática con Weretilneck, pactó encuentros políticos con fragmentos del radicalismo e incluso con ex aliados del gobernador. “Pienso reunirme y hablar con todos”, dijo, y reafirmó su intención de “llegar a la capital provincial”.
En ese sentido, aseguró que se reunirá con el vicegobernador Pedro Pesatti, de corte peronista y ex aliado del mandatario rionegrino, con quien se distanció luego de que Weretilneck lo excluyera de la carrera a la Cámara alta en las elecciones de término medio.
En la otra vereda, referentes de La Libertad Avanza no descartan pelear por la gobernación con el empresario Aníbal Tortoriello, ex referente del PRO en la provincia y actual diputado libertario.
En 2023, el cipoleño fue derrotado por Weretilneck cuando peleó por la gobernación y luego dio el salto a LLA, fuerza con la que renovó su banca en la Cámara baja, tras un buen desempeño en esa compulsa.
Sin embargo, a días de la elección de octubre de 2025, anunció que pretendía volver a candidatearse para gobernador, esta vez con el sello libertario, provocando la inmediata reacción de los violetas.

La presidenta de esa fuerza en Río Negro, Lorena Villaverde, fue la primera en fustigar las declaraciones de Tortoriello y anticipó que “si quiere ser candidato, deberá ir con su partido, pero no con La Libertad Avanza”.
Fue una de las últimas apariciones públicas de Villaverde, luego del escándalo que la obligó a dimitir en la banca que había logrado en el Senado por su vinculación a una causa por narcotráfico en Estados unidos.
Desde entonces, sostiene la conducción partidaria aunque muteada, por decisión de los armadores de Casa Rosada. Es decir que lo que decida Villaverde carece de peso específico.
Damián Torres, apoderado libertario en Río Negro y Neuquén, admitió semanas atrás que “la figura de Tortoriello” genera entusiasmo en el sector para llevarlo como candidato a la gobernación.
El PRO enfrenta grietas internas, con la renuncia al bloque de una legisladora propia que inició conversaciones con un fragmento libertario porteño.
Sin figuras candidateables, coquequetea con el oficialismo para llegar a un posible acuerdo, teniendo en cuenta que su base electoral podría restarle votos a la potencial postulación de Tortoriello.






