
Menos pasajeros en los colectivos, en los trenes y en los subtes. Es una constante que se repite en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde viven 16 millones de personas, según los datos relevados por Infobae. Las causas son varias, pero la tendencia es marcada y se agudizó desde finales de 2023.
Según datos proporcionados por la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), la cantidad de pasajeros transportados en junio pasado tuvo caídas de entre el 4% y el 31% con relación al mismo mes de 2024, dependiendo de cada conjunto de servicios y si el día es laborable, sábado, domingo o feriados.
El sistema de colectivos del AMBA clasifica a las líneas en grupos tarifarios, definidos según la jurisdicción que las regula. Dentro de esta jurisdicción, comparando el promedio de los pasajeros transportados en junio de 2024 con relación a junio de este año, para los días hábiles la caída fue del 17%; para los días sábado del 21%; para los domingos del 24% y para los feriados del 7%.
En números netos de pasajeros transportados las cifras son muy elevadas: en el AMBA, los días hábiles de junio pasado hubo 1.665.972 de pasajeros menos ya que se pasó de 9.862.272 en junio de 2024 a 8.196.300 en junio de este año. Los días dedicados al esparcimiento son los que mostraron mayor caída porcentual: una baja del 24% se dio en los domingos, pasando de 3.172.358 a 2.420.716: una diferencia de 751.642 pasajeros menos.
Dentro del AMBA, hay 3 subgrupos de servicios. El primero es el conjunto de 27 líneas cuyo recorrido se presta íntegramente dentro de los límites de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En este, las bajas para el período antes citado oscilan entre el 7 y 8%. En días laborales, en junio de 2024 transportaron a 903.533 pasajeros y dos años después 838.600: una diferencia neta de 64.932 viajes menos.
El segundo subgrupo se identifica como Nacional, porque están reguladas por la Secretaría de Transporte de la Nación. Agrupa a las 102 líneas que cruzan CABA y el Conurbano bonaerense. En este caso, las bajas son de entre 4% y 18% para el mismo período analizado. En los días hábiles, la cantidad de usuarios se redujo en 409.110, mientras que los domingos la caída fue de 226.580 pasajeros.
Y el último subgrupo involucra a las 254 líneas reguladas por la Provincia de Buenos Aires, cuyas caídas van entre el 12 y el 31%. Tienen cabeceras en distintos municipios bonaerenses de la Región Metropolitana de Buenos Aires. En días hábiles, se pasó de transportar a 5.288.385 pasajeros en junio de 2024 a 4.096.455 en junio de este año: una diferencia neta de 1.191.930 usuarios (caída del 23%). Los sábados ocurrió algo similar al contar 3.295.262 pasajeros en junio de 2024 y este último junio 2.381.378: una diferencia neta de 913.885 pasajeros menos y caída porcentual del 28%.
Los domingos siguieron la misma tendencia antes mencionada: La disminución fue del 31% al pasar de 1.627.979 pasajeros en junio de 2024 a 1.127.818, con una diferencia neta de medio millón de personas.
Lo que ocurre con los subtes
En cuanto al subterráneo, la caída en el primer semestre de este año, comparada con la del primer semestre del 2023, fue del -19%.
En los primeros seis meses de este año se registraron 89.325.181 pasajes vendidos, incluyendo las 7 líneas y el Premetro. En el mismo período de 2023, se habían registrado 110.384.514, lo que arroja una diferencia neta de 21.059.333 de pasajes menos para todas las líneas, según los datos publicados por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y analizados por la unidad de datos de Infobae.
Resulta interesante observar lo que ocurrió en cada línea, entre los dos primeros semestres analizados: 2026 con relación a 2023.
La mayor caída porcentual se dio en la línea D, que va desde la Catedral hasta la estación Congreso de Tucumán, en el límite entre los barrios de Belgrano y Núñez. Hace tres años movilizaba 25 millones de pasajes en ese lapso y este año, apenas 19. Con 6 millones de pasajes menos entre un período y el otro, mostró una caída porcentual del 24%.
Todas las líneas cayeron drásticamente durante la pandemia y comenzaron a repuntar en el 2021 con la apertura de actividades. Nunca alcanzaron los picos observados en 2018, pero marcadamente comenzaron a descender desde el final del 2023 en adelante.
Pasajeros de trenes
Las estadísticas de la Red ferroviaria de pasajeros del Área Metropolitana de Buenos Aires muestran un patrón similar al de los colectivos y los subtes. Estas redes férreas conectan la periferia con los principales nodos de la capital e incluyen las líneas Roca, Sarmiento, Mitre, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Urquiza y el Tren de la Costa.
Los datos fueron recopilados a partir de información suministrada por los operadores ferroviarios y publicados por la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Contiene detalles de pasajeros pagos transportados desde 1993 hasta la actualidad.
En el análisis del primer semestre de 2026 comparado con el mismo período de 2024 hay bajas en 6 de los 8 casos analizados.
Las mayores caídas se dieron en las líneas Mitre, con una reducción del 46%; Sarmiento, con una baja del 27% y Roca, con un descenso del 18%. En promedio, cada una vendió 10 millones de pasajes menos entre los primeros seis meses de 2026 con relación a dos años atrás.
En contraste, sólo dos servicios mostraron un aumento respecto de 2024: el San Martín transportó 762.407 pasajeros más, equivalente a un crecimiento del 6%, mientras que el Tren de la Costa registró un incremento de 45.869 pasajeros, un 7%.
Las tres líneas restantes (Belgrano Sur, Urquiza y Belgrano Norte) mostraron un descenso más moderado, de entre 5 y 2%.
Las posibles causas
La caída del poder adquisitivo ha generado que muchas personas reduzcan la frecuencia de sus viajes, limiten las combinaciones entre medios o busquen alternativas más económicas para desplazarse. Esta tendencia afecta tanto a trabajadores como a estudiantes y otros usuarios habituales.
No es el único factor determinante. A eso se suman la suba de tarifas, derivada de la quita progresiva de subsidios estatales, que alteró el costo de los pasajes en un contexto de deterioro previo.
Muchos optan por trasladarse solo cuando es imprescindible o eligen otras formas de movilidad.
Asimismo, la instauración del teletrabajo durante la pandemia dejó una huella permanente en la rutina laboral. Actualmente, varias empresas mantienen esquemas híbridos o completamente remoto, lo que disminuye la necesidad de viajar diariamente hacia los lugares de trabajo y repercute de manera directa en la demanda del transporte público.
Procesamiento y visualización de datos: Daniela Czibener
Carga y chequeo: Desiré Santander






