
“Estamos en un buen momento, pero comunicamos muy mal”, graficó un legislador libertario ante Infobae la mañana lluviosa del jueves, en la que la Cámara de Senadores se disponía a tratar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Tras conseguir la media sanción en el cuarto intento, y luego de eliminar los capítulos de Tierras y de Manejo del Fuego, el Gobierno llegó a la misma conclusión y obligó a una revisión interna para evitar repetir los errores a futuro.
En lo inmediato, en Casa Rosada aspiran a replicar la estrategia utilizada para explicar en detalle los proyectos de la reforma del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y las modificaciones en el régimen de Inocencia Fiscal. Para fundamentar la iniciativa, en particular respecto a los cambios en la Carta Orgánica del organismo, el presidente Javier Milei expuso su punto en cadena nacional, publicó una columna dominical en Clarín y protagonizó un rally mediático.
“Javier se puso al hombro la comunicación. Explicó todo en detalle, pero supone un desgaste enorme”, precisó un diputado de La Libertad Avanza sobre el rol de Milei para impulsar el proyecto que redactó junto al equipo económico.
Algo similar ocurrió, según identifican en el Poder Ejecutivo, con la Ley de Inocencia Fiscal, que fue presentada por el ministro de Economía, Luis Caputo, en conferencia de prensa, junto a contadores que participaron de la redacción del articulado.

La turbulenta sesión del jueves dio lugar a un proceso de introspección en la mesa política, que incorporará una nueva tarea por orden de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei: supervisar el detalle y definir los tiempos. “La idea es que todos los proyectos pasen por la mesa para que se defina el momento de envío para su tratamiento en el Congreso”, precisó un integrante del reducido círculo que designó Javier Milei.
Asimismo, se adoptó la determinación de presentar públicamente cada proyecto antes de habilitar la discusión en el recinto para evitar “malas interpretaciones” y dejar en claro el sentido de la normativa.
Los cambios se instrumentan luego de que personalidades como Lali, Tini Stoessel y Emilia Mernes se expresaran en redes en contra del capítulo de la venta de Tierras. “Con Propiedad Privada cometimos muchos errores. No tuvimos un buen vocero, se mezclaron discusiones. Cambiamos hasta el nombre y la pasamos a llamar Ley de Tierras, con lo que implica la propiedad privada para nosotros”, explicó una fuente del oficialismo.
“Más allá de que el proyecto era muy ambicioso, estaba para tratarse hace un mes y medio cuando teníamos los apoyos”, sumó un funcionario ante este medio.
Más allá del impacto del caso de Manuel Adorni y el efecto del Mundial, la victoria pírrica que supuso la media sanción del proyecto trajo más desazón que alegría y algunos pases de factura internos. Además, exhibió lo que parece ser un cambio en la relación con los gobernadores aliados, que alimentó el temor de cara al futuro, en particular frente al año electoral que se avecina. “Se nos acumulan los proyectos. Vamos a tener que ordenarnos porque cuanto más tiempo pase, más cerca de la elección vamos a estar”, reveló un legislador.

Algunas voces de la administración libertaria detectan un cambio en la dinámica respecto de lo que fue el primer tramo de la gestión, cuando el asesor presidencial, Santiago Caputo, tenía mayor gravitación en la definición de la estrategia política. “Fue el año del ajuste. Éramos más audaces y disruptivos. Teníamos otra velocidad; ahora venimos más lentos”, precisó una fuente del espacio.
Este martes, a las 13, la mesa política volverá a reunirse para ordenar un proceso que lo tuvo todo y que, incluso, podría contar con la participación del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. Las idas y vueltas derivaron en más de 15 borradores y generaron tensiones internas entre su autor y la senadora Patricia Bullrich, quien debió encarar la negociación con los bloques aliados para su sanción.
La tercera determinación de la mesa política fue priorizar los proyectos que cuentan con los respaldos necesarios y que le permitirán al Gobierno recuperar iniciativa. Postergado el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en Diputados, la Cámara Baja que preside Martín Menem se prepara para sesionar el próximo 26 de agosto y tratar los cambios en el Banco Central, Inocencia Fiscal II y el Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT, por sus siglas en inglés).
Por su parte, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien no estuvo en el Senado el pasado jueves mientras se trataba Propiedad Privada, viajará esta semana a Catamarca junto a Luis Caputo para reunirse con los gobernadores Raúl Jalil, de Catamarca, y Elías Suárez, de Santiago del Estero. El mandatario catamarqueño fue de los primeros en rechazar el capítulo de extranjerización de la tierra, que contemplaba la posibilidad de vender hasta un 25% de las tierras rurales.
El desafío será evitar que los tropiezos acumulados complejicen el resto de la agenda legislativa. Con varias iniciativas todavía pendientes y un calendario cada vez más condicionado por las elecciones, en el Gobierno buscan que la experiencia de Propiedad Privada sirva de aprendizaje y les permita recuperar el ritmo para concretar el “año más reformista de la historia”.






