Las cámaras del Estadio Arthur Ashe captaron a Novak Djokovic vomitando a un costado de la pista durante su partido de primera ronda del US Open 2026 ante el argentino Mariano Navone, en una secuencia que encendió las alarmas sobre el estado físico del serbio de 39 años. La imagen se repitió en cuestión de minutos y se propagó de inmediato en redes sociales, mientras el encuentro superaba las tres horas de juego con Djokovic arriba 2-1 en sets.
Las dificultades físicas del quinto preclasificado del torneo se manifestaron desde los primeros compases del partido. El alto porcentaje de humedad registrado en Nueva York agravó una condición de salud crónica que el propio Djokovic ya había reconocido públicamente días atrás. El fisioterapeuta debió ingresar a la cancha en el primer set para atenderlo, y el cuadro se deterioró progresivamente con el correr de los minutos y la exigencia de un partido maratónico ante un rival que alargó cada punto y no resignó ninguna bola.
El antecedente más reciente de esta situación había ocurrido en el Masters 1000 de Cincinnati, donde Djokovic cayó en primera ronda ante el argentino Thiago Agustín Tirante, ubicado en el puesto 42 del ranking ATP. Tras ese partido, el ex número 1 del mundo y 24 veces campeón de Grand Slam ofreció una declaración que quedó como referencia para entender lo ocurrido en el Ashe.
“Antes que nada, felicito a mi rival. Sinceramente, no ha sido un partido agradable para mí. Así me he sentido. No ha sido la primera vez y no será la última. Así son las cosas. Las condiciones no son el problema. Es por un problema de salud que tengo. Lo llevo sufriendo desde hace ya muchos años. Me causa muchos problemas, especialmente cuando hace mucha humedad y calor”, declaró el tenista nacido en Belgrado en diálogo con Sportklub.
A pesar del malestar, Djokovic logró mantener la ventaja en el marcador y mejoró su rendimiento con el correr de los sets. Navone, ubicado en el puesto 49 del mundo, respondió con un tenis de alto desgaste que extendió los puntos y presionó al serbio durante todo el encuentro, lo que contribuyó al deterioro físico del favorito.
La incógnita sobre el estado del serbio se proyecta hacia los próximos partidos, donde las condiciones podrían ser más exigentes. El juego ante Navone se disputó de noche, con temperaturas más bajas que las habituales en las sesiones diurnas del torneo. De avanzar, Djokovic deberá enfrentar jornadas con mayor calor y humedad, factores que, según sus propias palabras, agravan la condición que lo afecta.
El tenista ya había advertido antes del US Open que ese problema de salud es algo con lo que debe aprender a convivir y que se agrava en condiciones climáticas adversas, sin precisar en ningún momento el diagnóstico específico.






