“Voy a mostrar algo que los va a sorprender. Sí señor, Tagliafico. Me puse una pastelería en Génova hace mucho tiempo y me está yendo de lujo”, bromea el jugador del Seleccionado Nacional al comienzo del video que grabó en la ciudad de donde emigraron sus abuelos, a la cual viajó antes de emprender la ruta hacia los Estados Unidos donde está participando del Mundial.
El jugador, que actualmente juega como lateral izquierdo en el Olympique de Lyon, tiene la nacionalidad italiana.
“Bueno, vamos a verlo —dice Nicolás Tagliafico en el video subido a Instagram, en el momento de entrar a la pastelería que lleva su apellido—. Voy a mostrar el pasaporte y le voy a decir: ‘Muchacho, me imagino que me van a dar todo gratis».
Una vez en el local, sigue bromeando: “Eh, está lleno esto, loco. Qué bien, está llena la pastelería. Che, ¿y estará don Carlitos Tagliafico acá?”, dice acercándose al mostrador donde está el dueño y mostrarle el pasaporte.
El señor, bastante mayor, se pone los anteojos para leer mejor y luego dice. “¿Argentina?, ¿el jugador?” Y finalmente “sei tu?” y dándole la mano “piacere”, con una gran sonrisa.
Luego le explica que su tatarabuelo tenía 3 hermanos y que uno de ellos emigró a Argentina y, con un gesto de las manos, da a entender que tuvo una gran familia. “Hay un gran quilombo en la familia Tagliafico —acota Nicolás—, varios fueron a la Argentina, algunos se fueron para Córdoba, otros para Uruguay”.
El Tagliafico pastelero aclara que, como tiene 84 años, necesita un poco de tiempo para pensar. Sin embargo, el señor luce muy activo y, de hecho, está al frente de un negocio que funciona muy bien y tiene mucho personal, como constata el jugador en la conversación.
“¿La pastelería anda bien, eh?”, le pregunta con tono cómplice.
“Tenemos 25 personas trabajando”, dice el Tagliafico genovés.
Y le muestra en el teléfono un árbol genealógico escrito a mano.
Juntos, se sacan la foto de rigor. Y diciendo algunas palabras en italiano y con la ayuda de una amiga que traduce, Nicolás Tagliafico sigue la charla con su posible pariente que le acaba de confirmar que parte de su familia emigró a la Argentina.

Le cuentan que un día entró un niño al negocio: “Ma voi, siete parenti del calciatore?” (“Pero ustedes, ¿son parientes del futbolista?”), lo que lleva al dueño de la pastelería a decirle ”tú eres una celebridad, yo no”.
Tagliafico ensaya cómo decir en italiano “la próxima vez te traigo una camiseta” (maglietta en italiano), a lo que el pastelero responde “formidable” y el encuentro termina en un abrazo cariñoso.
Sale del negocio con una bolsa color naranja que dice Pasticceria Tagliafico. De camino al aeropuerto admite que le daba “un poco de vergüenza estar ahí tratando de entender”, en referencia al poco italiano que sabe, aunque entiende bastante, como suele pasarle a la mayoría de los argentinos.
También dice que apelará a su padre para ubicar a este señor en el amplio árbol familiar: “Me gustó haber llegado, haber conocido a uno de los Tagliafico. Creo que es uno de los más grandes [de más edad] que quedan, pero el árbol genealógico es muy grande, después voy a buscar por fotos o tratando de hablar con mi viejo para ver cómo podemos rearmarlo para ver quiénes son los que vinieron a la Argentina y toda esta gente que me nombró el señor”.
El récord de Tagliafico
Desde que se jugó el amistoso con Honduras el pasado 6 de junio, Nicolás Tagliafico se convirtió en el lateral izquierdo con mayor cantidad de partidos en la historia del equipo nacional: con su participación en 76 encuentros, y con 33 años, superó el registro de Juan Pablo Sorín.

En los días previos al Mundial, en diálogo con DSports, el jugador del Olympique de Lyon dijo: “Jugar esta Copa del Mundo como campeones para nosotros es algo muy lindo, defenderla, volver a tener esas sensaciones de jugar un Mundial y estar ahí presente, pero en este caso defendiendo la Copa, para mí es algo diferente”.
La presencia de Tagliafico en la Selección no se debe solo a la constancia, sino también a la confianza que ha sabido ganarse a lo largo de los años. De sus 76 partidos, fue titular en 66 oportunidades, consolidándose como una pieza clave en el ciclo de Lionel Scaloni.






