De escaparse por la ventana para escuchar folklore a construir la primera editorial musical del interior argentino
En una provincia donde muchas veces la cultura pelea por ser reconocida como trabajo, el nombre de Gonzalo Soraire empezó a abrirse camino a fuerza de perseverancia, gestión y visión artística. Productor, manager, agente de prensa y creador de la primera editorial musical del interior del país, el tucumano se convirtió en una de las voces más críticas y lúcidas sobre la realidad de la industria cultural en el NOA.
Durante una extensa entrevista en LIBERTAD DE EXPRESION (Radio del Plata Tucumán), Soraire repasó sus comienzos, habló del presente de los artistas locales, cuestionó el funcionamiento del ecosistema cultural y reveló cuál es el gran sueño que todavía lo moviliza.
“Me escapaba por la ventana para escuchar artistas”
La historia de Gonzalo Soraire comienza mucho antes de las producciones, los festivales y los artistas nacionales. A los 16 años, mientras otros adolescentes dormían temprano, él esperaba que todos se acostaran para escaparse por la ventana y caminar hasta el club Central Córdoba.
Allí descubría el mundo que terminaría marcando su vida.
“Me sentaba en la tapia a escuchar a Horacio Guaraní, Los Chalchaleros, Los Tucu Tucu. Quería saber qué pasaba detrás de escena”, recordó.
Esa curiosidad lo llevó a golpear puertas en radios locales y comenzar a involucrarse en el ambiente artístico. Aunque inició estudios en Ciencias Económicas, terminó abandonando la carrera para dedicarse por completo a la producción cultural.
El duro camino de producir desde el interior
Soraire fue contundente al describir las dificultades que enfrenta un productor artístico fuera de Buenos Aires.
“Hay una diferencia entre ser conocido y tener una cuenta bancaria millonaria. Para mí el éxito es una mochila llena de fracasos y mucha perseverancia”, afirmó.
Según explicó, el interior argentino todavía sufre enormes desigualdades respecto a los grandes centros culturales del país.
“No se tiene en cuenta que la cultura es trabajo. Falta entender que detrás de un artista hay esfuerzo, inversión y profesionalismo”, sostuvo.
También cuestionó la repetición constante de artistas en festivales populares y reclamó mayores oportunidades para músicos emergentes de Tucumán.
“Hay artistas locales increíbles que nunca tienen espacio. No se genera un ecosistema cultural real”, expresó.
La Peña Patria y una marca registrada que nació en Tucumán

Uno de los proyectos más emblemáticos de Gonzalo Soraire fue “La Peña Patria”, un formato artístico y cultural que nació hace más de 15 años y que luego comenzó a replicarse en distintos puntos del país.
El productor reveló que decidió registrar oficialmente el nombre y el concepto en el INPI tras recibir consejos de colegas del ambiente.
“Me decían: registrala porque te la van a copiar. Y así fue”, contó entre risas.
La experiencia también lo impulsó a capacitarse en Córdoba y Buenos Aires para profesionalizar su trabajo dentro de la industria musical.

La primera editorial musical del interior argentino
Uno de los hitos más importantes de su carrera llegó en 2016, cuando logró habilitar la primera editorial musical del interior de Argentina.
La iniciativa nació luego de detectar que muchos artistas del interior no podían registrar sus canciones por cuestiones burocráticas y económicas.
“Había chicos con canciones maravillosas que nunca registraban sus obras porque no podían viajar o les faltaba un papel”, explicó.
A partir de esa necesidad creó un sistema que hoy ya cuenta con más de 700 obras registradas, permitiendo que autores y compositores del NOA puedan proteger legalmente sus creaciones.
Además, durante la pandemia logró expandir el trabajo digitalmente gracias a las firmas electrónicas y nuevas herramientas tecnológicas.

La revolución digital y el fin de las discográficas tradicionales
Soraire también analizó cómo cambió la industria musical desde la aparición de internet, las plataformas digitales y el streaming.
Recordó que comenzó a trabajar justamente cuando las grandes discográficas empezaban a quebrarse y desaparecer.
“De la desgracia de las discográficas nacimos muchos agentes de prensa independientes”, aseguró.
Según explicó, el modelo tradicional fue reemplazado por plataformas como Spotify, YouTube Music y Apple Music, donde las regalías dependen de millones de reproducciones.
Sin embargo, advirtió que la rentabilidad para los artistas sigue siendo baja.
“Cada vez pagan menos por reproducción. Tenés que tener millones para generar ingresos importantes”, explicó.
Inteligencia artificial, hologramas y el futuro de la música
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista llegó cuando habló sobre el avance de la inteligencia artificial en la industria artística.
El productor reveló que recientemente le ofrecieron promocionar una cantante creada íntegramente con IA: voz, imagen y canciones.
“No existe la persona. Todo está generado con inteligencia artificial”, relató.
Para Soraire, el futuro de la música combinará experiencias digitales, hologramas y nuevas tecnologías, aunque considera que el show en vivo seguirá siendo irremplazable.
“El encanto de ver un artista en vivo nunca va a desaparecer”, afirmó.
El sueño pendiente: llevar un artista tucumano al mundo
Pese a los años de experiencia, las producciones masivas y el reconocimiento dentro del ambiente cultural, Gonzalo Soraire todavía mantiene intacta una meta personal.
“Mi mayor sueño es salir con un artista tucumano por el mundo”, confesó.
La frase resume el espíritu de un productor que pasó de viajar en colectivo dejando propuestas en municipios del interior a construir una carrera que hoy conecta Tucumán con distintos escenarios de Latinoamérica.
Con una mirada crítica, pero profundamente apasionada por la cultura, Gonzalo Soraire representa a una generación de productores que pelea para que el talento del NOA tenga finalmente el lugar que merece dentro de la industria nacional e internacional.
Gonzalo Soraire y el desafío de transformar la cultura en una verdadera industria
La entrevista dejó al descubierto una realidad que atraviesa a cientos de artistas del norte argentino: el talento existe, pero muchas veces faltan estructuras, inversión y decisión política para convertirlo en una industria sustentable.
Mientras el mundo de la música cambia aceleradamente entre plataformas digitales, inteligencia artificial y nuevos consumos culturales, Gonzalo Soraire sigue apostando por lo mismo que lo movilizaba cuando era adolescente: descubrir qué sucede detrás del escenario y abrir caminos para que los artistas del interior puedan crecer.
Y quizás allí esté la clave de su historia: no solamente producir espectáculos, sino construir oportunidades.






